|
Rubén Baraja, que ayer jugó cinco
minutos frente al Athletic, se quedó insatisfecho por el
resultado. “Es bonito volver a jugar, sobre todo después de
tanto tiempo, pero al final me queda un mal sabor de boca por la
forma con la que ha acabado el partido”, afirmó el
vallisoletano, que tras el choque estuvo entrenándose durante
media hora junto a Vicente y Curro Torres. El centrocampista cree
que el marcador no reflejó el trabajo que hizo el Valencia sobre
el campo. “Hemos tenido muchas ocasiones para marcar un
segundo gol que habría cambiado totalmente el partido, pero no
supimos llevar el juego hacia donde más nos interesaba”.
Baraja mandó un último mensaje de optimismo: “Hay que pasar
página. Lo único que vale es recuperarse pronto”. |