F. Álvarez y D. Picó /
Valencia
La lesión de Baraja ha supuesto un serio
contratiempo para el entrenador del Valencia, Quique Sánchez
Flores. Este martes se confirmó que se pierde, como mínimo, tres
semanas de competición. Se ha hecho un análisis de sangre para
buscar las causas.
No es que Baraja haya sido un jugador
especialmente proclive a lesionarse muscularmente, pero se van a
tomar todas las precauciones para tratar su tercera lesión de la
temporada. Una vez que se confirmó en el partido contra el Betis
-en el que reaparecía tras dos semanas de baja- que sufría otra
molestia, el jefe de los servicios médicos del Valencia le
recetó una analítica de sangre completa para intentar encontrar
una respuesta a la recaída.
Si bien no se descartó que hubiera cierta
precipitación en la reaparición del futbolista, lo cierto es que
el propio Baraja se entrenó sin molestias, al cien por cien y con
muy buenas sensaciones los tres días anteriores al encuentro.
Infección o fatiga
Con el análisis sanguíneo se pretende
encontrar una posible infección que sea la causante de estas
patologías, o bien una fatiga muscular, aunque para determinar
este extremo sería necesaria una gammagrafía muscular.
Sea cual sea la causa, la lesión de Baraja
es un serio contratiempo para Quique Flores que sabe que el doble
pivote que mejor funciona en el equipo es el que forman Albelda y
Baraja.