JOAQUÍN BALLESTA/ VALENCIA
–Cómo va la pretemporada?
–Bien, intentando ponernos en forma y
empezar a coger poco a poco el nivel necesario para afrontar los
objetivos que tenemos a corto plazo.
–Hace un año no había renovado su
contrato y era soltero. Lo que cambia la vida en poco tiempo
¿verdad?
–Sí, son cambios importantes, pero se
trata en todos los casos de cosas buenas y se aceptan muy bien. La
sensación que te produce haber renovado dos años más con el
Valencia es de mucha alegría y, sobre todo, de ilusión por
continuar jugando y estando en este club.
–Y de tranquilidad también.
–Sí. Lo que pasa es que nunca he tenido
la sensación de estar cubriendo mi último año de contrato.
Imagino que el club, con los problemas que ha habido en otros
casos en los que se esperó a renovar en el último momento,
decidió hacerlo antes para que no hubiera ningún tipo de
dificultad y, desde luego, es mucho mejor, pues compruebas que
tienes la confianza de la entidad, algo que te da mucha
tranquilidad y te sientes apoyado.
–Acabará su compromiso con el Valencia a
los 34 años, ¿espera firmar otro contrato?
–Me siento satisfecho con el momento en el
que estoy ahora, con tres años más por delante. Es una
situación de tranquilidad y de futuro a corto plazo interesante e
ilusionante y no me planteo nada más. Todo dependerá de cómo me
encuentre físicamente, de las sensaciones que tenga y de la
importancia que tenga dentro del equipo.
–De fuerzas, a tope, ¿no?
–Sí. Como todos, intentando coger la
forma y, sobre todo, encontrar ese estado óptimo que, en mi caso,
me dé regularidad, minutos y recuperar así el nivel.
–Y de la vida de casado, ¿qué?
–Pues que me va muy bien. No me ha
cambiado mucho la vida, porque la relación estaba ya muy
afianzada y solamente ha sido firmar un papel para consolidar lo
que ya estaba claro.
–¿Cómo lleva su mujer los viajes, las
ausencias...?
–Bien, se ha acostumbrado. Ella sabe con
quién está casada y lo que tiene que hacer para superar este
tipo de situaciones, de ausencias, de concentraciones, partidos,
viajes... Dentro de lo que cabe, lo lleva bien.
–Así se discute menos.
–Bueno... En mi caso no hay problemas de
discusiones. Sí que es cierto que la mujer que elijas tiene que
aceptar lo que es tu profesión y lo que supone, pero
afortunadamente va todo bien.
–Volvamos al fútbol. Necesita acumular
minutos de juego.
–Sí, este es el principal objetivo ahora
mismo para coger ritmo y encontrar ese punto de regularidad, que
es lo importante para un jugador. Necesito jugar partidos para
coger la forma.
–Después de todo lo que ha pasado con las
lesiones, ¿lo que más necesita es verse jugando seis, siete,
ocho partidos seguidos?
–Sí, sí, claro. La temporada pasada fue
muy mala y el punto de partida en esta es ese, coger partidos
seguidos y sentir la sensación de que no voy a tener ningún
problema. En el ejercicio anterior sólo pude disputar siete u
ocho partidos seguidos y no poder competir ni estar junto a tus
compañeros se hace realmente difícil.
–Por el momento, buenas sensaciones.
–Sí, el equipo está trabajando a un buen
nivel táctico y de asimilación de conceptos. Lo importante en el
periodo que estamos atravesando es intentar acumular trabajo y
asimilar las cosas que nos pide el entrenador, para que el equipo
empiece a funcionar como bloque. Tenemos ya mucho ganado, porque
sabemos cómo trabaja Quique y ahora la gente nueva debe coger la
forma de jugar del equipo.
–¿A título particular?
–Bien. Como dije antes, necesito
continuidad, hacer una buena pretemporada y coger un buen tono
físico que me permita encarar la temporada oficial sin ningún
tipo de problema.
–¿Se alarmó con la noticia de la lesión
de su hermano?
–La verdad es que sí... Es muy complicado
lesionarte al inicio de la pretemporada, porque luego te cuesta
volver a coger el ritmo, tienes que empezar casi desde cero y eso
supone un pequeño déficit en el estado físico. Por fortuna, es
joven y superará la lesión como tienes que hacerlo con todas,
con mucho ánimo y con voluntad de salir adelante.
–Afortunadamente, no fue de gravedad.
–No, no, pero las lesiones te hacen ver
las cosas de diferente manera. Yo, por ejemplo, ahora valoro hasta
poder entrenarme un día con normalidad, ya que el año pasado no
tuve esa suerte. Disfrutar de los entrenamientos sin ningún
problema ya supone una alegría.
–¿Fue dura la pasada campaña?
–Bastante. Me sirvió para hacerme mucho
más fuerte mentalmente y para valorar cosas de las que antes no
me daba cuenta; cuando estás jugando todos los partidos, todos
los minutos, no aprecias el privilegio que supone poder jugar
habitualmente. Cuando estás lesionado lo valoras más, pues
compruebas que es realmente difícil estar siempre bien.
–Como todos los golpes duros, ayuda a
curtirse.
–Sí. A nivel anímico me ha servido para
mejorar mucho y confiar más en mis posibilidades. Cuando tienes
lesiones, no estás bien o no tienes el ritmo adecuado no
encuentras tu fútbol y es difícil de llevar. Esto te sirve para
volver a tener mucha confianza en tu forma de jugar.
–Y después de ver lo sucedido en la
pasada temporada es obvio que el Valencia necesita a Baraja.
–Con las circunstancias que tuvimos, yo
creo que el equipo asimiló bastante bien las dificultades, pues
estuvo jugando casi media temporada sin un medio centro más
ofensivo que el otro. La gente que lo hizo intentó llevar a cabo
un buen trabajo y al final se consiguió el objetivo, a falta de
la previa, y es de destacar. Yo no me considero imprescindible.
–¿Es más completa la plantilla actual?,
¿pueden ilusionarse los aficionados?
–Yo creo que tenemos que ir paso a paso y
ser nosotros los que generemos ilusión con nuestro fútbol y con
los resultados. El aficionado tiene ganas de que el Valencia
vuelva a estar arriba, de que empiece fuerte la Liga, como uno de
los favoritos, pero iremos poco a poco viendo hasta dónde podemos
llegar. La gente que ha venido nueva tiene que ir acoplándose,
hay que darle un margen de confianza y, los que llevamos más
tiempo, seguir demostrando el nivel para que el equipo pueda estar
arriba. Esa conjunción de todos puede ser un cóctel muy
interesante.
–¿Suficiente para plantarle cara al Real
Madrid y al Barcelona?
–De salida tenemos que ser ambiciosos y
pensar que podemos estar a su nivel. Es evidente que debemos jugar
con nuestras armas, aun sabiendo que no será fácil. Hoy en día
es muy difícil ganar en cualquier campo y nosotros necesitamos
una serie de cosas, aparte de la calidad que tengamos: jugar como
equipo estar todos metidos en lo que es el proyecto, no perder a
ningún jugador y que todos participen. Si somos capaces de
conjugar todo ese tipo de cosas, es posible que estemos a su
nivel. Pero hay que demostrar que queremos estar ahí.